En qué consiste
La extracción es la misma que en la técnica FUE: los folículos se obtienen uno a uno de la zona donante con un micropunch. La diferencia está en la implantación. En lugar de abrir primero todos los canales y colocar después los injertos, con el implantador tipo Choi las dos cosas se hacen a la vez: el instrumento abre un canal diminuto y deja el folículo dentro en un solo movimiento.
Esto permite controlar con mucha precisión la profundidad, el ángulo y la dirección de cada pelo.
Como en cualquier extracción FUE, en la zona donante quedan pequeñas marcas en forma de punto. Con el pelo algo crecido suelen pasar desapercibidas.
Cuándo puede ser una buena opción
- Para densificar zonas en las que todavía queda pelo, sin dañar el cabello que ya existe.
- Para diseñar la línea frontal con mucho detalle.
- En algunos casos, cuando se prefiere no rasurar la zona receptora, según la superficie que haya que tratar.
En superficies grandes el médico puede valorar otras opciones o combinar técnicas. La decisión se toma en consulta, después de estudiar tu caso.
Día de la intervención y recuperación
Igual que la FUE Zafiro, es un procedimiento ambulatorio con anestesia local. Los plazos de recuperación son similares:
- Pequeñas costras e inflamación durante los primeros días.
- Posible caída temporal del pelo implantado entre la 2.ª y la 8.ª semana.
- Crecimiento del pelo nuevo a partir del 3.er o 4.º mes.
- Resultado final entre los 12 y los 18 meses.
Posibles riesgos
Son los mismos que en cualquier trasplante capilar y, en general, poco frecuentes y leves: inflamación, pequeños sangrados, foliculitis, infección, alteraciones temporales de la sensibilidad o una densidad final distinta de la esperada. El médico te los explicará antes de la intervención.
Esta información es general y no sustituye la valoración de un médico. La indicación de cualquier tratamiento, sus riesgos y el resultado esperable dependen de cada paciente y solo pueden determinarse en consulta.
